Obra Social

Obra Social en Flickr

Buscador

Acceso

Registrarse

El alivio, Ana Vidal Egea

Ana Vidal. Cartagena (Murcia), 1984. Llega a Madrid en el 2002. Ha vivido en Buenos Aires, Edimburgo y Helsinki. Licenciada en periodismo, actualmente escribe la tesis doctoral sobre teatro contemporáneo. Finalista del premio “Voces Nuevas 2009” de la Editorial Torremozas, finalistas del certamen literario jóvenes talentos 2006 convocado por la Editorial Planeta, finalista de El Fungible en el 2005; ha publicado relatos cortos en Booket y en Suma de letras. Ha colaborado con revistas literarias: El invisible anillo, Nayagua, El laberinto de Ariadna, Enfocarte, Hache, Poesía Digital, El lotófago, Letralia, Dulce Arsénico. Blog personal de Ana Vidal.


Aparición

Vibran un instante, trémulos
acaban de nacer abiertos como una mano
se hace de día y de noche por instantes intermitentes,
escondidos tras el telón de los párpados:
me han encontrado, me siguen.
Son importantes ahora estos ojos nuevos,
aparecidos bajo la lluvia de tiempo
como si no fueran a irse ya
no es necesario explicarles, ya saben;
me domestico unida a su centro ocular
como a un cordón umbilical impalpable,
no quiero pertenecer ya a otra cosa
he decidido obedecer, he descubierto
que es lo que quise hacer siempre
pero no hubo quien me guiara.
Deseé durante años ser frágil,
pero no pude permitírmelo.

Ahora te lo diré todo

Ocurre que me levanto temprano
para ir a trabajar en nada importante,
me digo que sólo he de permanecer,
lo demás puedo decidirlo;
ese es mi trabajo, pero no es fácil.
Decir que aprendo no es del todo exacto,
sigo sin corregirme aunque aquí no haya madres,
aún desespero frente al espejo o cuando me preguntan,
sólo estoy bien bajo el agua, me doy cuenta.
Es un acto de amor ocultarte palabras,
taparme la boca con las manos ,
no confesar que desearía que algo grande ocurriese
(cada día está a punto de ocurrir pero nada pasa)
que todo se destruya mientras
contemplo el espectáculo por la ventana;
que te atrevas a dejarme;
que en el andén, en la estación, en el puerto
alguien que no conozco me espere.
A veces deseo que muera alguien necesario,
para volver a aferrarme a la vida.

Intensidad

No soy la mujer que se maquilla,
ni la que aplaude, ni la que pega..
Me gustan los girasoles
[que nunca sobreviven,
las últimas veces más que los principios,
los fuegos artificiales, los viajes, las epopeyas.
No creo en las estrellas fugaces,
muerdo y luego beso,
el mejor bálsamo, la mayor guerra.
Derrumbo y construyo,
[ no hay culpa,
se me quita sólo lo dado,
jamás la pobreza.

Un libro de las mentiras

Voy a buscarte hasta donde empieza el frío,
mi madre me enseñó donde pierdo,
mi padre donde puedo ganar.
Más valiente o más cobarde, tiré las armas al crecer,
no recuerdo los lugares donde pude ser mejor
atiendo sólo a cómo me mira quien yo elijo.
No sé si la verdad será más fuerte que la belleza
pero por esta vez, no pruebes a irte más lejos,
un poco más lejos es demasiado,
hay sólo una palabra más para volver al desorden,
y entonces no habrá servido de nada
haberte visto llorar tanto,
volveremos a estar, aún más solos que entonces.
Sólo por esta vez quédate, la noche es un libro de mentiras,
si te marchas ahora tu partida será blanca como un principio,
no podremos soportar otro comienzo, otro,
se está haciendo cada vez más tarde,
cierra la oscura boca abierta del mundo.

Aún joven

Reconstruyo mi memoria
antes de que la corrección sea lenta.
Trazo en la palma de mi mano
nuevas líneas, dibujos, donde la belleza
debería aparecer pronto.

Esta semana...

Leer tiene premio

jueves
de 15:00 a 21:00

Bookcrossing

jueves
de 15:00 a 21:00

Efermérides. Punto de interés

jueves
de 15:00 a 21:00

Ver agenda
completa

Caja Madrid